Etiquetas

, ,

Vista la buena acogida que han tenido las cartas al Director que envié el pasado viernes, de las cuales dos ejemplares se publicaron el sábado en dos periódicos de tirada nacional, quisiera compartir algunos trucos para redactarlas que, si bien se pueden encontrar por Internet, he adaptado un poco al tema criminológico (y como puede verse, con buenos resultados).

Me gustaría que más criminólogos se animasen a redactar y enviar sus cartas, que sé que hay gente que tiene buena redacción y no pocas ideas 😉

Junto a los trucos para las cartas, también incluyo las direcciones de e-mail donde se pueden hacer llegar a los principales periódicos españoles, para facilitar un poco el trabajo.

Trucos para redactar cartas al Director si quieres hablar de Criminología (¡a mi me han funcionado!):

1. Que sea breve: esto te lo van a pedir en todos los periódicos, y aunque algunos son más restrictivos que otros, suelen admitir cartas de un máximo de 200 palabras o de 20 líneas de texto como mucho. Puedes contar las palabras de la carta con una herramienta que suelen tener todos los procesadores de texto; en mi caso, usando el Writer de Open Office, la he encontrado en ‘Herramientas –> Contar palabras’. Mi carta tenía 193 palabras (contando título y firma).

2. Que no ‘de lecciones’: mi carta original era un poco más larga que la que finalmente envié, porque me empeñé en explicar lo que es un criminólogo en dos líneas adicionales: error. Creo que, de haberla enviado así, no me la hubieran publicado, porque la gente no quiere leer teorías ni definiciones. La carta tiene que ser interesante, pero sin darle lecciones a nadie.

3. Si es una queja, que sea constructiva: en este caso, quería aprovechar el debate en torno a los tratamientos en prisión para agresores sexuales y sobre si se les debe vigilar o no a su salida del centro penitenciario, para dar a conocer la figura del criminólogo, es decir, quise hacer énfasis en una solución, algo constructivo, no una simple queja sin fundamento (eso se podría enviar todos los días, vaya).

4. Que no moleste a nadie: en una línea que se eliminó antes de la versión final de la carta, también hacía mención a los tertulianos que hablan en nombre de la Criminología sin ser criminólogos: otro error. La carta no debe molestar a nadie ni tener un contenido con el que parezca que se pretende atacar a un colectivo determinado. Estas cosas mejor dejarlas en lo personal, y a quien le pique, que se rasque.

5. Que no sea técnica: aunque dentro del colectivo nos guste llamar a las cosas por su nombre y tengamos cantidad de términos criminológicos, una carta de este tipo no es un artículo de divulgación ni un manual de Criminología, así que referencias a términos técnicos, las justas. Tiene que poder leerlo cualquiera.

6. Que enganche desde el principio: todos sabemos que hay temas que preocupan a la población, y que hay preguntas que se hacen a las que nos gustaría dar respuesta. Se suele recomendar que una carta al Director empiece con algo interesante, que enganche desde la primera línea, como un dato, por ejemplo: “Según el 62% de los abogados…” Yo no he incluido datos porque no tengo estadísticas fiables en las que apoyarme (precisamente ese es otro motivo por el que he enviado la carta, para denunciar eso), pero sí he decidido empezar la redacción con una pregunta clave y que resulte chocante: “¿Se puede rehabilitar a un pederasta?”.

7. Que sea concreta: hay que ir al grano y exponer como mucho tres ideas en la carta, para que la gente no se haga un lío. Si me hubiera puesto a explicar lo que es un criminólogo, para lo que está la Criminología, lo que es el control social, y a despotricar contra tertulianos (¡o la prensa!), no creo que me hubieran publicado nada. Quise exponer tres ideas clave: que no hay datos ni investigaciones científicas sobre el fenómeno de los agresores sexuales seriales en España (y si las hay son del año de la castaña), que los criminólogos no tenemos salidas laborales y que hay que consultar las supuestas soluciones que se están planteando (cadena perpétua revisable, castración química y vigilancia permanente) con expertos en el tema, o sea, con criminólogos. Reconozco que fue muy osado meter tres ideas en el texto, pero creo que si son temas relacionados y se hace una buena síntesis se puede presentar una carta con pies y cabeza.

8. Que quede claro a quién va dirigida la reivindicación: por eso he nombrado a los dirigentes (políticos, alcaldes…) al final de la carta. Si en el texto se reivindica algo o le tenemos que sacar los colores a alguien de una forma políticamente correcta, hay que ser claro y nombrarle, para que por lo menos se de por aludido y sepa que está en su mano solucionar el problema. Otra cosa es el caso que nos hagan después…

9. Que tenga un punto ‘picante’: a la gente le gusta la Criminología, o al menos le resulta curioso (sí, aunque algunos lo confundan con la Criminalística). Hay que saber aprovechar el tirón que tiene esta disciplina entre los no entendidos para llamar su atención, al mismo tiempo que se juega en el mismo terreno que la prensa sensacionalista (¡pero sin pasarse!); por eso he querido incluir una frase algo polémica, sacada de una de las teorías de Lacassagne: “tenemos los delincuentes que nos merecemos”. En el ABC no ha gustado mucho y la han eliminado (de hecho, creo que he tenido mucha suerte de que no descartasen el texto entero :P), pero en La Vanguardia sí aparece.

10. Que ‘calce’ información sobre la Criminología: se que suena un poco raro, pero creo que hay que aprovechar casos mediáticos como el del pederasta de Ciudad Lineal para ‘calzar’ información sobre la Criminología, y lo que deberían estar haciendo los criminólogos en este país. Por eso he querido mencionar cosas como que no realizamos investigaciones de las que podamos obtener datos rigurosos sobre este fenómeno, o como que en nuestra situación actual no podemos servir de apoyo a ámbitos como el judicial y el penitenciario. Con esa información aprovecho para dar a entender lo que podríamos hacer, y también para desmitificar la idea de que somos como los del CSI. ¡Dos pájaros de un tiro!

Un último apunte: hay que enviar junto con la carta, todos nuestros datos de contacto, nombre y apellidos y DNI. Descartan muchas cartas por no incluir estos datos, así que ojo (evidentemente, no publican más que el nombre con el que firmemos el texto y la ciudad).

Aquí van las direcciones de e-mail de la secciones de ‘Cartas al Director’ de varios periódicos nacionales:

El Mundo: cartas.director@elmundo.es

El País: hay que rellenar este formulario a través de su web.

Libertad Digital: cartas@libertaddigital.com (este mail me vino de vuelta, así que lo envié a esta otra dirección, que es la única que he podido encontrar: soporte@libertaddigital.com)

ABC: cartas@abc.es

La Razón: opinion@larazon.es

La Vanguardia: cartas@lavanguardia.es

20 Minutos: zona20@20minutos.es

El periódico: cartalector@elperiodico.com (estos me pidieron una foto y mi fecha de nacimiento además de los datos básicos, por si publicaban la carta destacada, pero no hubo suerte)

Público: hay que rellenar un formulario a través de su web (seleccionar ‘Cartas al Director’ en el menú desplegable de la izquierda)

——————-

Lo que más me ha costado ha sido sintetizar toda la información; me llevó cosa de una hora redactar esa carta y tuve tres borradores en los que no paraba de incluir y borrar líneas, intercambiarlas, etc.

Espero que estos consejos os sean de utilidad, y os animéis a mandar vuestras cartas 🙂

Anuncios