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Hace unos meses publiqué un articulillo sobre documentoscopia dedicado a Iván Rodríguez, que es técnico superior en impresión. Ha trabajado durante más de 10 años en empresas del sector y actualmente se forma para convertirse en perito en documentoscopia, con la intención de asesorar a sus clientes sobre medidas de seguridad de documentos.

Hoy vengo con un artículo muy interesante que me ha mandado, sobre el uso de blanqueantes ópticos en el papel de seguridad. Tanto el texto como la fotografía son suyos.

Si os interesa la documentoscopia no os lo perdáis 😉

Una de las formas de detectar documentos falsos es mediante un primer filtro muy rápido de ejecutar: iluminación UV. Y esto es debido a que los documentos de seguridad, todos, sin excepción, se imprimen sobre papel con unas características muy determinadas; están libres de blanqueantes ópticos.

Los blanqueantes ópticos, Agentes de Abrillantamiento Óptico (OBA), son unos compuestos que se añaden al papel para aumentar su blancura (también al detergente de limpiar la ropa) Son baratos, no son tóxicos y consiguen un blanco prístino en los pliegos de papel. Son compuestos orgánicos derivados del ácido estilbénico, existen más, pero éste es el más común,  y su forma de actuar es absorber la radiación UV (370nm) y reflejarla en forma de luz visible con matices azulados (435nm). De esta forma consigue engañar a la visión y, al añadir azul a la reflexión natural del papel,  genera un blanco más puro debido a la mezcla y a la mayor cantidad de emisión de luz visible emitida que la que reciben. Un efecto colateral es que brillan ante una iluminación UV intensa.

El papel de seguridad no lleva OBA. Nunca. De lo contrario los lectores OCR se volverían locos y muchas medidas de seguridad basadas en la reflexión de la luz UV se verían afectadas. Así que de rebote, comprobar si un papel lleva OBA se ha convertido en sí mismo en un filtro de control, porque los papeles comerciales llevan casi todos.

Adjunto una foto para comprobar la respuesta de tres tipos de papel ante un iluminante UV. El papel central es de seguridad, por lo que se mantiene oscuro. Se ve fácilmente.
De izquierda a derecha, papel de 115 gr estucado mate, papel de 105 gramos OCR y papel de 100 gramos sin estucar:

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Pero tampoco hay que fiarse. Si pides a la fábrica papel sin blanqueante óptico, te lo suministra sin problemas. Suele ser un punto más amarillento que el convencional y más caro, pero se usa mucho para documentos que van a ser digitalizados.

Hay que añadir que los compuestos OBA se degradan, van perdiendo cualidades con el tiempo. Cuando esto sucede, se puede apreciar el tono amarillento del papel que hasta entonces estaba oculto debido al efecto óptico de los compuestos. Es un tono muy característico que no hay que confundir con el del papel ácido, usado antiguamente y que debe a su tono al ácido clorhídrico usado masivamente en el siglo XIX y XX para el blanqueado de la pasta de papel y a la deficiente eliminación de la lignina.

Iván Rodríguez Cortés
Perito Judicial en Documentoscopia

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