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En la anterior entrada de la serie ‘Personajes’, quise escribir sobre Robert Ressler, pero también tenía preparada la entrada de hoy, sobre el criminólogo Tony Peters, al que tuve el honor de conocer durante el 15º Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Criminología (Barcelona, 2008), que él mismo presidía en aquél momento. La foto suya que pongo a continuación se la saqué durante dicho congreso.

Aparte de que me apenó mucho descubrir que había muerto en 2012, creo que se merece esta entrada por ser uno de los criminólogos europeos más influyentes de las últimas décadas.

tony

Tony Peters nació en la localidad belga de Munsterbilzen en 1941. Durante su juventud mostró interés en los problemas sociales, hecho que le llevó a estudiar Sociología y Criminología en la Universidad de Lovaina, entre 1961 y 1969.

Su esfuerzo y sus buenos resultados académicos le permitieron convertirse en asistente de la Escuela de Criminología de dicha universidad, y más tarde, en 1976 realizó una tesis sobre ‘Las condiciones de vida desiguales en la Prisión Central de Lovaina’. Ese mismo año fue nombrado profesor de Criminología y trabajó durante treinta y cinco años como tal, llegando incluso a ser Director del Departamento de Derecho Penal, Procesal Penal y Criminología de la misma universidad.

Aunque se jubiló en 2001, sus aportaciones a la Criminología no terminaron en el ámbito académico, porque Tony fue el precursor de muchos proyectos de investigación centrados en las víctimas. Se puede decir que en un principio su carrera se desarrolló hacia el ámbito penitenciario, para terminar centrándose en la victimología. Se puede destacar una investigación pionera que realizó en 1993 sobre mediación y justicia restaurativa, que podéis ver aquí. Dicha aportación surgió de la preocupación de Tony por las insuficientes medidas restaurativas para las víctimas de delitos y del escaso éxito que tenían las medidas de rehabilitación para los reos en aquella época.

Participaba activamente en la llamada ‘Red flamenca de Justicia Restaurativa’ y en el ‘Foro Europeo de Justicia Restaurativa’, aunque también era habitual encontrarlo en diversos congresos de Criminología, como los que organizaba la Sociedad Internacional de Criminología, que él mismo presidió y en la que estuvo muy activo durante los últimos quince años de su vida.

A Tony Peters no sólo se le conoce en el mundo de la Criminología por sus trabajos o por ser uno de los profesores mejor considerados de esta disciplina a nivel europeo, sino por haber tendido lazos que unieron al colectivo de criminólogos a nivel internacional. Tenía una amplia red de contactos que supo aprovechar para unir a las personas; consiguió que Europa y Canadá colaboraran en materias de justicia restaurativa e impulsó programas Erasmus para que los jóvenes estudiantes de Criminología del viejo continente pudieran realizar intercambios con la Universidad de Lovaina. Era profesor invitado en muchas universidades europeas, y a modo de ejemplo en nuestro país, colaboraba con la ESCCRI de Canarias. No es ningún secreto que aquí era muy querido, y una de las muestras de aprecio más destacadas fue el Doctor Honoris Causa que recibió de la Universidad del País Vasco en 2009.

A título personal, puedo decir que me sorprendió lo enterado que estaba Tony Peters sobre la trayectoria de la Criminología en nuestro país, y que también estaba muy concienciado con el reconocimiento de los criminólogos españoles, hecho que le llevó a visitarnos en incontables ocasiones. Su discurso durante el 15º Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Criminología en Barcelona, me demostró que su interés y apoyo por sacar adelante la Criminología en España, iban más allá de lo profesional: creo que tenía verdadero aprecio por los criminólogos españoles y estaba implicado en nuestra lucha.

Es por eso que cuando me enteré de su muerte me entristecí tanto; sólo tuve la ocasión de hablar unos minutos con él y de verle dar aquella conferencia en 2008, pero son momentos que se me han quedado muy profundamente grabados. Cuando falleció el 23 de marzo de 2012, no sólo se fue un gran criminólogo, sino también un gran apoyo. Nos deja sus trabajos e investigaciones que verdaderamente son dignas de leer.

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