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Durante mis estudios de Criminología, siempre me llamaron mucho la atención todos esos pequeños detalles que nos hacen únicos como seres humanos y que permiten a algunas ciencias forenses como la antropología o la dactiloscopia, identificarnos individualmente, ya sea mediante las características de nuestros huesos o a través de nuestras huellas.

Pero hay una parte del cuerpo, también única en cada uno de nosotros, que a menudo pasa desapercibida cuando hablamos de huellas en general, y que todavía sorprende a muchos cuando se menciona: Las orejas.

La ciencia que estudia las huellas de oreja o huellas auriculares es la dactiloscopia, y lo hace a través de los otogramas.

Bertillón ya analizaba la oreja derecha de los delincuentes sobre los que aplicaba esta técnica de identificación, y para ello se fijaba en los bordes, el lóbulo, los pliegues y la forma general, así como en las posibles particularidades.

Aunque parezca mentira, una oreja tiene muchos puntos característicos que podemos analizar, así que aquí va un pequeño resúmen de los más importantes:

Para ilustrar mejor cada una de las partes de la oreja, os dejo una imagen sobre la cual he colocado una serie de números que representan sus partes más importantes según la técnica del otograma forense.

oreja

1. Hélix: Es la parte más externa y periférica del pabellón de la oreja humana, que comienza en el orificio externo del conducto auditivo y termina en el lóbulo (con forma de espiral). A su vez tiene varias partes, que son el origen (que puede ser nulo, pequeño o grande), el superior plano (que puede ser pequeño o grande), el posterior plano (que puede ser plano, pequeño o grande) y la apertura (que puede ser abierta o adherente). Entre las diferentes peculiaridades que puede presentar están la nudosidad, el tubérculo de Darwin y el ensanchamiento.

2. Canal del hélix: También conocido como foseta navicular. Es un surco que puede ser más o menos marcado y suele desaparecer cuando se va acercando al lóbulo.

3. Fosa triangular: También conocida como foseta digital. Puede ser más o menos abierta.

4. Concha: Es la depresión central de la oreja. Por su posición puede ser alta o baja, por su dimensión estrecha o ancha, y por su relieve repujada o atravesada.

5. Antihélix: También es conocido como pliegue. Normalmente presenta una morfología de “Y”. En su recorrido hacia arriba se bifurca en dos ramas, cuya parte central se denomina foseta digital. A su vez se divide en dos partes, el pliegue superior (que se estudia viendo la oreja de frente) y el pliegue inferior (que se estudia viendo la oreja de perfil).

6. Trago: Es la prominencia triangular que se ve en el centro de la oreja. Sirve de protección al conducto auditivo externo. Las particularidades que puede presentar son, forma puntiaguda, forma bifurcada o velludo.

7. Antitrago: Se estudian su inclinación (que puede ser horizontal u oblicua), su perfil (que puede ser recto, cóncavo o convexo) y su volumen (que puede ser nulo, pequeño, mediando o grande).

8. Escotadura de la concha: Es una especie de estrechamiento de la concha. Puede ser angosto, mediano o ancho.

9. Lóbulo: Es la parte inferior, más blanda, carnosa y colgante de la oreja. A la hora de estudiarlo se debe prestar atención a su contorno (puede ser regular, descendente, en golfo o en escuadra), modelado (puede ser atravesado, liso o eminente), dimensión (puede ser pequeño, mediano o grande) y particularidades, entre las cuales podemos encontrarnos que esté perforado, hendido, que sea peludo, con vírgula, con hoyuelo o con islote.

¿Qué os parece? ¿Volveréis a ver las orejas de la misma forma? 😉

A modo de curiosidad os diré que el vallisoletano Aitor Curiel (mi ex-profesor de ‘Técnicas de investigación en Criminalística’… ¡qué recuerdos!) consiguió avalar la huella de oreja como método de identificación con validez científica y jurídica en España.

Si os interesa este tema os recomiendo que leáis el mini artículo del número 3 de la revista de Criminología y ciencias foresnes ‘Quadernos de Criminología’ (Octubre-Diciembre de 2008, páginas 26 y 27). Creo que se puede encontrar en PDF buscando en Internet, pero esa ‘pequeña investigación’ os la dejo a vosotros 🙂

¡Hasta la próxima entrada!

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